La Prevención de Riesgos Laborales (PRL) tiene como máxima garantizar la salud y seguridad de los trabajadores en su puesto de trabajo con el objetivo de minimizar los riesgos a los que se exponen y así ayudar a preservar su integridad física y mental.

En este sentido la seguridad de procesos es una parte fundamental para la seguridad de los trabajadores. Ya que para una gestión eficaz de la Prevención de Riesgos Laborales además de pensar en cuestiones de seguridad laboral (caídas, golpes, atrapamientos, exposición a agentes químicos, estrés, etc.) deberíamos también pensar en los riesgos relacionados con la seguridad de procesos, por la presencia de agentes químicos inflamables, combustibles, tóxicos, etc. en los procesos productivos y cómo podemos minimizar el riesgo de que el propio proceso pueda causas daños a las personas.

El Real Decreto 681/2003 sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores expuestos a los riesgos derivados de atmósferas explosivas en el lugar de trabajo, obliga a las empresas que manejen sustancias inflamables o combustibles, ya sean gases, vapores o polvos, a la realización de un Documento de Protección Contra Explosiones (DPCE), donde se evalúen los riesgos de explosión de la empresa y se justifique que se han tomado las medidas adecuadas para evitar daños sobre los trabajadores por esta causa. Además, este documento debe incluirse en la documentación de Prevención de Riesgos Laborales de la empresa.

¿Para qué sirve el DPCE/DOPEX?

  1. Mayor seguridad para los trabajadores: La normativa ATEX establece requisitos estrictos para caracterización de las sustancias, clasificación de áreas con potencial riesgo de explosión, evaluación de potenciales fuentes de ignición (equipos eléctricos y mecánicos, electrostática, superficies calientes, etc.), evaluación de riesgos (teniendo en cuenta las consecuencias de los eventos peligrosos) y, finalmente, la aplicación de medidas de prevención y protección contra explosiones, tanto técnicas como organizativas.
    Todo esto, reduce significativamente la probabilidad de que ocurran accidentes laborales relacionados con explosiones o incendios, lo que a su vez reduce la cantidad de lesiones y fallecimientos en el lugar de trabajo.
  1. Cumplimiento de la reglamentación: Lo que puede ayudar a evitar sanciones y multas por parte de los organismos reguladores.

  1. Mejora de la eficiencia y productividad: La implementación de sistemas y equipos que cumplan con la normativa ATEX conlleva una reducción de incidentes y por tanto, paradas no programadas de los procesos productivos.

  1. Reducción de los costes del seguro: La implementación de las medidas arrojadas por este documento y de sistemas y equipos que cumplen con la normativa ATEX puede reducir significativamente los riesgos de accidentes, lo que a su vez puede reducir el coste de la prima del seguro.

     

Desde DEKRA, también recomendamos otras medidas de control que ayudan a prevenir incidentes y accidentes industriales, evaluando el proceso no sólo en su operación normal sino también en tareas de mantenimiento, paradas o en caso de desviaciones de los parámetros de diseño, como, por ejemplo:

  • Realizar análisis de riesgos de proceso (What if?, HAZOP, HAZID…).

  • LOTO, permisos de trabajo, procedimientos de mantenimiento, operativos, etc

  • Planificación de emergencias y realizar análisis cuantitativos de riesgos.

  • Implementar un programa de gestión de seguridad de procesos y cultura de la seguridad.

En resumen, la implementación de la normativa ATEX y otras medidas de seguridad pueden ofrecer numerosos beneficios para la Prevención de Riesgos Laborales:

  • Mayor seguridad para los trabajadores.

  • Cumplimiento de la reglamentación.

  • Mejora de la eficiencia y productividad.

  • Reducción de los costes del seguro.

Puedes encontrar más información sobre los beneficios de la Seguridad de Procesos en este enlace: https://www.dekra.es/es/mediacenter-costes-y-beneficios-sp/

Gabriel Rojas-Villafane, Isabel Sanchis y Carlos Albert