
El documento de FREMAP explica que el teletrabajo ya no es algo puntual: tras la aceleración por la COVID-19 se ha consolidado como modalidad estable, y eso obliga a reforzar la seguridad y salud laboral también fuera del centro de trabajo. Como contexto, cita que en 2024 un 24% de las personas trabajadoras en España teletrabaja desde casa al menos un día a la semana, especialmente en sectores como tecnología, educación, administración y finanzas.
El manual destaca beneficios para ambas partes: para las personas, más autonomía, mejor conciliación y menos desplazamientos (y accidentes asociados); para las empresas, posible reducción de absentismo, menor siniestralidad vinculada a desplazamientos (in itinere / en misión), ahorro de costes operativos y mejora en sostenibilidad por menor huella de carbono.
Su objetivo es servir como guía práctica para:
-
facilitar la implantación del teletrabajo,
-
ofrecer herramientas de mejora, y
-
promover una salud física, mental y digital adecuada en quienes teletrabajan.
Cierra con un enfoque de salud integral, recomendando hábitos que previenen daños relacionados con el trabajo: fomentar actividad física, control de sobrepeso, reducción del tabaquismo y gestión de emociones, entendidos como factores que ayudan tanto a reducir riesgos como a mejorar la calidad de vida.

